En 2019 fallecieron cinco millones de personas en todo el mundo por causas relacionadas con la resistencia bacteriana a los antimicrobianos, incluidos 1,3 millones de personas fallecidas como resultado directo de bacterias resistentes a los antibióticos.

La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se ha transformado en una de las principales preocupaciones a nivel mundial, afectando la salud de los humanos, los animales, las plantas y el ambiente, por lo que requiere el enfoque de Una Sola Salud para su contención. En el ámbito de las cadenas agroalimentarias afecta también la sostenibilidad de los sistemas productivos de alimentos y la inocuidad de los últimos; por ejemplo, en los sistemas productivos animales, la RAM incrementa la mortalidad y morbilidad animal, reduciendo así la productividad, y con ello el aumento de precios en los productos de origen animal y poniendo en riesgo las oportunidades de comercio.
En Colombia, el proyecto “Acciones para apoyar la implementación de los Textos Codex sobre RAM” (Proyecto ACT) está apoyando en establecer una unidad central para el análisis de datos RAM recopilados en la cadena de producción de alimentos.
Bajo esa premisa, el enfoque multidimensional para gestionar la RAM en el sector agropecuario se basa en diversas acciones, como:
- La implementación de las buenas prácticas productivas para reducir la necesidad del uso de antimicrobianos y la responsabilidad de su uso de una manera prudente y responsable.
- La gobernanza que permite el accionar coordinado del país.
- La concienciación de todos los actores de la cadena agroalimentaria, porque todos tienen un rol que cumplir (usando buenas prácticas productivas, garantizando la higiene en la manipulación de los alimentos y en la preparación y cocción de estos).
- Vigilancia de la RAM y del uso de los antimicrobianos en el sector productivo, que se constituye en un elemento muy importante para su gestión.
Frente a todo asunto de salud, el acceso a información es fundamental para la identificación de los riesgos, guiar la toma de decisiones (y medición de su impacto), designar recursos y evaluar medidas, que permitan un uso eficiente de los recursos. Esta situación no es ajena a la problemática de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), cuya gestión necesita de información fiable y oportuna para la toma de decisiones.
A partir de las oportunidades de mejora identificadas mediante la aplicación de la Herramienta de evaluación de la FAO para laboratorios y sistemas de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos (FAO-ATLASS, por las siglas en inglés) en Colombia, el proyecto “Acciones para apoyar la implementación de los Textos Codex sobre RAM” (Proyecto ACT) está apoyando en establecer una unidad central para el análisis de datos RAM recopilados en la cadena de producción de alimentos, junto con reforzar las capacidades epidemiológicas y comunicación que permitan generar información en apoyo a la toma de decisiones. Esta es una iniciativa pionera que consolida los esfuerzos nacionales sobre la vigilancia y gestión de la RAM en la producción agropecuaria y el sector alimentario.

Anamaría García, coordinadora nacional del proyecto ACT en Colombia, destaca que, “No solo generar datos sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM) y del Uso de Antimicrobianos (UAM) en el sector agropecuario son esenciales; la recopilación y, especialmente, el análisis epidemiológico interdisciplinario e integrado de los datos permiten la evaluación oportuna de riesgos, la preparación de intervenciones eficientes y, a su vez, la optimización de los procesos y recursos de la nación. La evidencia generada es fundamental para guiar la toma de decisiones de manera objetiva y estructurada”.
Así, la nueva unidad centraliza la recolección, análisis e interpretación de datos de RAM generados por los laboratorios oficiales (LANIA, LANIP y LNDV y su red de laboratorios a nivel nacional) y las direcciones técnicas del Instituto Colombiano Agropecuario –ICA–, tanto agrícolas como pecuarias, en línea con las directrices del Codex Alimentarius sobre vigilancia integrada. Este modelo fortalece la generación de información basada en evidencia nacional, facilitando decisiones oportunas y fundamentadas para la gestión de la RAM.
“La Unidad promueve la coordinación entre laboratorios, epidemiólogos y autoridades, asegurando que los datos se traduzcan en información útil para orientar políticas públicas”, destacó María de los Ángeles Gatica, coordinadora regional en Resistencia a los Antimicrobianos en Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (FAO RLC).

Entre los principales avances se encuentran la creación de una Guía Operativa de la Unidad, el fortalecimiento de las bases de datos nacionales, la capacitación continua del personal técnico y la preparación de un primer informe epidemiológico, consolidando un enfoque de trabajo colaborativo y sostenible.
La experiencia de Colombia se perfila como un modelo de cooperación y gobernanza sectorial replicable y pionero a nivel mundial, se constituye como una historia de éxito en el combate de la RAM y contribuye al fortalecimiento de los sistemas nacionales de vigilancia y al uso responsable de los antimicrobianos en la región.

















