Presentamos un análisis económico y social de Solidaridad acerca de los retos para que los pequeños caficultores aprovechen la coyuntura de mejores precios de café.
Entre 2024 y 2025 se consiguieron mejoras sustanciales en los precios del café colombiano, impactando de manera directa y favorable la economía de los productores nacionales.
Por ejemplo, a septiembre de este año, en promedio el precio interno por carga de 125 kilogramos se ubicó en COP$2,8 millones, mientras que en el mismo periodo de 2024 alcanzó en promedio COP$1,9 millones. Si bien esta coyuntura es favorable, persiste el desafío para los pequeños productores, que puedan seguir esta tendencia de venta del grano a precios razonables para compensar las inversiones en sus cafetales y producción.
El reciente Informe de Costos del Café, basado en la información recolectada por las organizaciones que conforman el Acuerdo Café, Bosque y Clima en 2024 de 1.280 fincas cafeteras en 11 departamentos de la Región Andina, demuestra que en muchas ocasiones los pequeños productores ofrecen café a precios que no siempre están en línea con el mercado, debido a que se ven presionados a vender el grano en poco tiempo, incluso en algunos casos cuando el café aún está mojado. Este afán se genera por la alta demanda de capital operativo, pues se estima que este absorbe más de 50% de la cosecha.
De acuerdo con Carlos Isaza, gerente del programa de café de Solidaridad y quien lidera la Secretaría Técnica del acuerdo, el informe permitió identificar que la urgencia de liquidez para solventar el capital operativo o aquellos recursos financieros relacionados con la producción, procesamiento y comercialización del café pueden incidir en una de las mayores ventajas competitivas de los pequeños caficultores: la calidad de su producto.
“Los pequeños caficultores enfrentan día a día el reto del manejo óptimo de los costos relacionados con la producción de café. Si logran tener una mayor capacidad para cubrir los costos operativos permanentes del cultivo y procesamiento, podrán aumentar su capacidad de negociación y beneficiarse más de la coyuntura actual de precios históricos”, agregó Isaza.
En términos generales, la demanda de capital operativo de las fincas cafeteras –ya sean grandes, medianas o pequeñas– es alta. Si bien el capital de las fincas grandes supera ampliamente a las medianas y pequeñas, debido a que su costo de producción por hectárea es 69% más alto que el de las pequeñas y 42% mayor el de las medianas, esta inversión la cubren con solvencia con su margen de utilidad.
En cuanto al precio de venta, el estudio evidenció una brecha de 15% entre los grandes y pequeños caficultores. Los autores del estudio argumentan que esta situación se puede explicar, en parte, por el alto nivel de productividad en las fincas grandes, lo cual les permitió vender mayores volúmenes de café en los picos de precio del mercado.

Un sector cafetero resiliente
Elaborado por la Secretaría Técnica del Acuerdo Bosque, Café y Clima, el análisis señala que el aumento de los costos fijos operacionales en el sector no es un fenómeno reciente, sino que ha tenido un crecimiento sostenido en los últimos cuatro años (2020 – 2024).
Ante esta realidad, los caficultores han respondido con resiliencia a los incrementos en fertilizantes, la mano de obra y recolección. Como medidas adaptativas, ellos han ajustado su manejo agronómico: en algunos casos han reducido la dosificación de fertilizantes o reasignado los recursos, pero sin abandonar su inversión en capital operativo. Este esfuerzo se vio reflejado en un aumento del 13 % en los costos fijos operativos en 2024, más del doble de la tasa de inflación anual (6,2 %).
“Es cierto, las fincas más resilientes han logrado mantener o mejorar su productividad. Sin embargo, un descenso del precio o un incremento del costo de recolección exigirá un volumen de producción que no todas las fincas pueden alcanzar y, por ende, se pueden afectar los ingresos de algunas familias cafeteras”, aseveró Isaza.

Otro hallazgo clave del estudio es que en los últimos 14 años los costos variables, es decir, aquellos relacionados directamente con la producción como la recolección y el beneficio, han aumentado aproximadamente 17 % en su participación en la estructura de costos de café. Como resultado, se ha incrementado el costo total de producción y, por esta vía, ha aumentado el riesgo financiero. Esto implica que las fincas cafeteras, especialmente las pequeñas, tengan un punto de equilibrio más alto de su negocio.
Por esta razón, es preciso que el sector caficultor una los esfuerzos para encontrar alternativas que le permitan mantener los márgenes de ganancias, la competitividad y la sostenibilidad económica de sus cultivos en el largo plazo.
PARA CONSULTAR EL INFORME DE COSTOS 2024:
Acerca de Solidaridad:

Solidaridad es una organización internacional de la sociedad civil con más de 55 años de experiencia en el desarrollo de soluciones para hacer que las comunidades sean más resilientes y crear cadenas de suministro más sostenibles. Con un equipo diverso de más de 1.000 empleados trabaja en más de 40 países, incluyendo Colombia.
Trabajan a lo largo de toda la cadena de valor para hacer de la sostenibilidad la norma. Sus soluciones innovadoras apoyan la transición hacia una economía inclusiva que proporciona medios de vida sostenibles con oportunidades de negocio justas y rentables. Esto incluye condiciones de trabajo dignas, un salario digno justo y una producción en equilibrio con la naturaleza, para que todas las personas puedan prosperar ahora y en las generaciones venideras.

















